La frase con la que jugamos esta vez en el " Te Robo una frase ", es la siguiente:
No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. - De Edgar Allan Poe, El Gato Negro.
Títeres en manos de Dioses
El ambiente en la sala se había empezado a calentar hacia ya un buen rato, cuando un grupo de personas de avanzada edad comenzaron a increpar y boicotear la exposición al grito de “patrañas, quien se va a creer eso “.
Justo en el instante en que se proponía dar alguna explicación que apaciguara un poco los ánimos, se abrieron las puertas del gran salón. De repente se hizo el silencio y prácticamente la totalidad de los allí presentes se giraron al unísono para saber quien importunaba de aquella manera.
Completamente inmóvil, entre las dos enormes puertas de roble, una copia exacta de las del Baptisterio de Florencia, se encontraba un joven de aspecto más bien rudo. De serio semblante, daba la impresión de ser un personaje sacado de alguna novela de aventuras. Ataviado con pantalones y camisa tejana, sombrero y botas, portaba algo en su mano derecha que a todas luces, parecía ser algo pesado. Por desgracia no era visible para los presentes ya que estaba cubierto con una especia de manto oscuro.
El hombre avanzó en silencio y de forma tranquila hacia el interior del salón y levantando la mano donde portaba el objeto misterioso, se dirigió a los asistentes.
- Quien soy no es importante. Solo tenéis que saber que lo que aquí os traigo es la prueba de que lo que está a punto de contaros es cierto, aunque dudo mucho que un grupo de ignorantes y escépticos como vosotros sea capaz de comprender algo.
Acto seguido, depositó el objeto en la mesa y salió cerrando cuidadosamente las grandes puertas, no sin antes girarse, haciendo un barrido visual, sabedor de que todos le estarían observando.
Bien, después de este pequeño inciso, espero que ahora me presten un poco más de atención. Mi nombre es Alen Dorey y soy escritor. Para los que no me conozcan, me dedico principalmente a escribir novelas en las que intento mezclar realidad con ficción. Para poder escribir estas novelas realizo, como no puede ser de otra manera, una labor de investigación. Ha sido esa labor de investigación la que me ha llevado a estar sentado frente a ustedes.
Lo habitual es que el relato o novela se lea después de ser escrito y publicado. En este caso y dado lo inusual de los hechos acontecidos me parecía que lo más correcto era compartirlos primero con los representantes de esta pequeña y alejada comunidad ya que serán parte esencial.
Por supuesto, No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Así que escuchen atentamente.
El rostro de cada uno de los allí presentes reflejaba claramente dos cosas. En primer lugar, no tenían ni idea de quién era la persona que les estaba hablando. Estaba claro que era muy probable que por aquellas latitudes no conocieran ni por casualidad la existencia de escritor alguno y menos aun la de uno que se dedicaba a la fantasía o ficción. Por otro lado, casi se podía leer en sus ojos el escepticismo que representaban sus palabras.
Era evidente que aquellas gentes se estaban haciendo dos simples preguntas ¿Podía ser que alguien venido de fuera hubiera descubierto que estaba pasando allí? Y por otro lado ¿esa persona estaba dispuesta a ayudarlos o simplemente a exponer los hechos?
Les voy a hacer una breve exposición de lo que he descubierto –dijo-, antes de que ninguno se aventurara a formular pregunta alguna.
No muy lejos de aquí, aunque completamente desconocida para todos ustedes, se encuentra una base militar. Por razones obvias está lo suficientemente oculta para no ser descubierta. En ella, se llevan a cabo experimentos de todo tipo. Principalmente todos aquellos experimentos que tengan o guarden relación con el genoma humano, aunque a tenor de los que sabemos, no le hacen ascos a nada. La tecnología utilizada es absolutamente de última generación. Para ser más exactos, les diré que es un nivel tecnológico que no ha podido ser alcanzado por el ser humano. Como ya les he dicho antes, no pido que me crean, sé que es cierto y en breve ustedes también lo sabrán.
Sé que la mayoría de ustedes ha perdido a sus hijos. Un día, se levantaron y simplemente ellos ya no estaban. Imagino la angustia por la que debieron pasar. ¿Cómo era posible que hubieran desaparecido de la noche a la mañana sin dejar el menor rastro? Y ¿menos en esta tierra yerma y helada donde difícilmente ocurre algo inesperado? Entiendo su sufrimiento. Yo soy padre de dos niñas preciosas y no sé qué sería de mí sin ellas. En fin, les daré una noticia que espero les haga sentirse esperanzados y en cierto modo les devuelva la ilusión. Estoy en condiciones de poder afirmar que ¡sus hijos se encuentran vivos!
La alegría se desbordó en la sala. Los ancianos allí presentes se abrazan unos a otros y las lagrimas en caían como torrentes por las caras de las madres que durante tanto tiempo habían dado a sus hijos por muertos.
¡Bien si me permiten! Continuaré con mi exposición.
¡Como ya les he dicho! Esa base militar tiene una avanzada tecnología que como también ya habrán concluido por mis palabras, proviene de una civilización extraterrestre. Durante muchos años el gobierno se ha estado beneficiando de esta tecnología, hecho este que por supuesto ha negado siempre que ha surgido el tema. Estos seres extraterrestres proveen al gobierno de algunos de sus avances tecnológicos y a cambio reclaman otras cosas. Por así decirlo, se establece un Quid pro quo. En este caso, lo que se entregó a cambio de mayor poder tecnológico, fue a sus hijos.
Por alguna extraña razón, estos seres extraterrestres, no vienen aquí, bajan con sus naves y se manifiestan sin más en nuestro jardín cogiendo aquello que desean. Necesitan que lo que ellos reclaman sea depositado en un lugar específico para ser trasportado a su nuevo hábitat. Eso fue exactamente lo que paso con sus hijos. Uno a uno o bien en grupos reducidos fueron secuestrados por miembros del gobierno y llevados a una cámara donde simplemente se vieron reducidos a la mínima expresión. Sus seres queridos están vivos, si, pero no están llevando una vida como antes habían conocido. Una vez en esa cámara, estos amigos extraterrestres son capaces de codificar la información genética de cualquier individuo y crear una réplica exacta pero con un tamaño tan reducido que dos de ellos cabrían en la palma de la mano. ¿Para qué hacen estas réplicas? se preguntaran. Pues bien, parece ser que esta es la única forma que tienen de ser tele transportados a su planeta.
En ese estado es como se encuentran ahora sus hijos, el único problema es que no sabemos exactamente donde, como comprenderán la Galaxia es muy grande.
Sus hijos no son los únicos que han sido secuestrados primero por el Gobierno y entregados posteriormente a estos seres extraterrestres. Esta práctica se viene dando cada cierto tiempo, en esta ocasión la comunidad elegida ha sido esta. Por desgracia para ustedes siempre se eligen enclaves cercanos a bases militares. Hay que decir que los individuos no se enteran nunca de que han sido duplicados. Previamente son captados y retornados con posterioridad sin que recuerden nada en absoluto.
Antes de mostrarles lo que se oculta bajo este manto, les tengo que decir que cuando los individuos son duplicados, ya no se hace necesaria la presencia del original, por desgracia el Gobierno elimina cualquier rastro. Así pues, hemos logrado reunir en este salón a todos y cada uno de los miembros de esta comunidad para mostrarle esto.
Con cierto sentido teatral, despojo al objeto situado en la mesa de la lona oscura que lo cubría. Para asombro de todos, apareció una especie de urna donde se podía ver claramente en su interior. Los ancianos despertaron del letargo en el que estaban sumidos y se acercaron para poder ver con claridad a los pequeños seres del interior de la urna. Con sorpresa y horror comprobaron que cada uno de los allí presentes se encontraba duplicado. Desgraciadamente comprendieron la situación en el mismo instante en que las enormes puertas se abrieron de nuevo y dieron paso a personal militar fuertemente armado que sin mediar palabra abrió fuego sobre todos ellos.
Desde la urna, incapaces de hacer nada, comprobaron como esos gigantes que algún día habían sido ellos mismos eran ejecutados.
Alen Dorey cogió la urna y levantándola hasta la altura de sus ojos habló a los pequeños seres. -¿próximo destino?, desconocido, pero lejos de este planeta- .Lástima que no puedan leer mi próxima novela, estoy seguro de que será un éxito, aunque aún tengo dudas con el título de la misma. Como ven, mi labor de investigación ha sido un éxito y he dado con un nuevo grupo que sin dudas hará las delicias de nuestros amigos.