El camino era largo y tedioso. El destino estaba claro, regresar a casa.
Lo que empezó siendo una salida como tantas otras, rutinaria, para abastecerse de víveres, acabó por convertirse en toda una odisea.
Quien le iba a decir que alejarse escasos metros de lo que era su hogar desembocaría en un sin fin de acontecimientos con trágicas consecuencias.
El día era propio de la primavera. Soleado y con una temperatura agradable. Los pájaros revoloteaban por encima de sus cabezas. Tortuoso e irregular, se encontraba bañado por un Sol radiante, dejando entrever que la época estival se aproximaba. El cantar de las aves amenizaba el viaje de regreso que por ahora transcurría tranquilo pero pesado.
Como era costumbre, no iba sola. Formaban un grupo numeroso. Se podría decir que eran un equipo ordenado y disciplinado. Ninguna cuestionaba nunca lo que hacia la otra.
De repente la oscuridad se cernió sobre ellas. A su espalda, un estruendo. La tierra tembló y pudo ver como unas columnas de polvo de proporciones colosales se levantaban a escasa distancia de donde ella se encontraba. La visibilidad era escasa, el tiempo pareció detenerse. El desconcierto y temor se habían apoderado de ella. Angustiada y desorientada miraba en derredor sin comprender nada, intentado no salirse del camino y a la vez intentando localizar a sus compañeras.
Por un pequeño lapso de tiempo, la tierra volvió ha estar bañada por la luz del Sol.
Breve fue el reencuentro con el astro rey. Una gigantesca sombra volvió a surgir para sumir todo en la penumbra. ¡ Boom ! ¡Boom ! lo que para ella eran explosiones se sucedían a su alrededor. De nuevo columnas de polvo. Ahora todo transcurría a un ritmo trepidante. Las sombras iban y venían seguidas de ruidos ensordecedores. Sorteando agujeros, iba de un lado para otro intentando no quedar sepultada bajo la lluvia de piedras que estaba cayendo sobre ella y un sin fin de ramas que a modo de lanzas intentaban ensartarla. El sonido era aterrador. Cada cierto tiempo se escuchaban unos rugidos que la hacían estremecer, seguidos de unos vientos que para ella, bien podían considerarse auténticos huracanes. Intentaba resguardarse. Encontrar un lugar seguro donde esos vientos no pudieran llevársela volando y acabara chafada contra alguna roca.
Era el fin o al menos así lo creía ella. ¿ que ser demoníaco podía estar causando aquella devastación ?. Cuando peor creía estar pasándolo llegó la calma. Igual de rápido que había empezado todo parecía haberse acabado. Los vientos cesaron y los terribles rugidos se iban apagando hasta convertirse en en susurro para luego no escucharse más. No escuchaba nada.
El polvo en suspensión empezó a caer. Poco a poco empezaba a ver con claridad. Al cabo de poco tiempo pudo contemplar el paisaje. Donde hasta hace bien poco había un camino abrazado a ambos lados por una hierva bien verde, ahora solo existía un lugar árido y carente de vida. Piedras y rocas se amontonaban a su alrededor.No lo podía creer, era la única superviviente de aquella catástrofe. Sus compañeras, o lo que parecían los restos de estas, se encontraban desparramados allí por donde mirara. No podía hacer nada. Debía irse y regresar al hogar ¿ pero cómo ?. Nunca había ido por otro camino, siempre era el mismo tanto para ir como para venir.
Emprendió el camino de vuelta por donde le pareció mas oportuno pensando que si el destino había querido que permaneciera con vida también la ayudaría a localizar la mejor forma de regresar a su morada. FIN
- Si quieres saber de que ser demoníaco se trata : http://imgur.com/F5HI0Ot
- ¿ quien es ella ? y ¿ sus compañeras ? : http://imgur.com/nKps7vy

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