viernes, 30 de enero de 2015

Caos Interior


                                                   Caos interior


Estoy solo. ¡Qué asco! Este agujero es inmundo. Está infestado de esos bichos repugnantes. ¡Qué haces!, ¡quita!, no subas por mi pierna.  ¡Malditas sanguijuelas! Tengo que aguantar.

¡No puedo salir! Incluso el más imbécil de esos cretinos me vería. Hace ya dos horas que ha amanecido. El calor empieza a ser sofocante. Permanezco inmóvil. Húmedo del sudor, prácticamente no veo nada. ¡Quieto! ¡Quieto! El olor es nauseabundo, el aire está impregnado de cierta putrefacción. Necesito moverme, pero ¡oh! Ahí están. Se acercan. No les entiendo. Buscan algo o a alguien. ¡Soy yo! Yo soy lo que buscan. Los tengo encima. ¡Ja! No me ven. ¡Palurdos!.Estoy aquí ¡¿ehoo?! ¡Inútiles! Se alejan, pero no lo suficiente. El tiempo pasa. ¿Qué hora será? No lo sé, mejor no miro. Me verían. Otra vez ese olor. ¡Por Dios! Es asqueroso. El olor de alguno de los mataderos en los que he estado, se podría considerar perfume. ¡Qué asco! Ha pasado el tiempo. Ya es medio día. El cielo se está oscureciendo. ¡Joder!. ¡No es posible! Llueve. Sonidos detrás de mí. ¡Joder! Estoy confundido. ¡Maldita lluvia! Ahoga el sonido de sus pisadas. ¡Mierda! Ahora llueve con más fuerza todavía. Venga ¿dónde estás? Sé que andas cerca, muy cerca. Lo sé, lo sé. ¡Una rama se ha roto! El sonido proviene de mi izquierda. Parece muy cercano.  Tranquilo, tranquilo. No te muevas. ¡Voy a mirar! Despacio, despacio. ¡Mierda! ¡Está aquí mismo! Veo su bota. Dos palmos escasos me separan. ¡Vaya! Al ya habitual hedor ahora hay que sumarle el aroma a tabaco rancio que fuma este gusano. ¡Madre mía! ¿Cómo no te mata eso? Bufff se mueve. Se va. ¡Por fin!. Estoy solo de nuevo. ¡Increíble!, ahora para de llover. El mal tiempo acompaña a estos tipos. La hora ha llegado. Estoy listo. ¡Os veo! ¡Ahí estáis! Tu no, tu tampoco. Hago memoria. Tengo tu cara, sé quién eres. En cuanto te vea sabr…. ¡te pillé! ¡Ahora si te veo! ¡Eso, siéntate! ¡Mejor! A la de tres te mato. Una, dos, tres. Ya está. ¡Corred! ¡Corred! ¡Sí! ¡Sí!, mirad donde queráis. ¡A ver quién os dirige ahora! ¡Esto está hecho! Lo fácil se acabó. ¡Bufff! A ver como salgo de aquí. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario